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Vivamos Nuestro Amor

Ven… Ya los campos de trigo florecen,
Vistiendo de oro un entorno feliz.
Nuestras manos unidas con fuerza,
Recogen los frutos del diario vivir.

Son imágenes de luces, de colores,
bordados de estrellas, flores florecen.
Descubrir la vida y las mil emociones
para custodiarlas como infinito bien.

Ven… Es tan fácil cruzar los senderos,
Contigo a mi lado nada he de temer.
Tú me das protección y respeto,
Si juntos luchamos hemos de vencer.

Te cogeré de la mano, te llevaré
lejano, iremos hacia el mar.
Abrazados sobre un cojín de terciopelo
perseguiremos la onda de una nube.

Ven… Este mundo es muy traicionero,
Y aunque nos amamos no da excepción.
Valoremos la vida y el tiempo,
Que nadie nos robe vivir nuestro amor.

La luz inundará el entero planeta
el cielo se volverá claro y celeste
resplandecerá como una estrella cometa.
El universo entero nos hará soñar.

Ven… Déjame recostarme en tu pecho,
Sintiéndote cerca no tengo temor.
Si me abrazas me siento segura,
No tengo ni duda… Te Quiero mi amor.

El corazón estará lleno de amor
de maravillas, de esplendidas emociones.
tendremos todavía juegos de niños
albas luminosas y puestas del sol de seda.

© Esperanza E. Vargas & Greg D.

Publicado en Guarida Letras

 

Emociones Cerebrales

Te gusta espiarme mientras me desnudo de mis pensamientos
y me visto de velos de encaje negro transparente,
te gusta soñar las aventuras más indecentes
y de mi flor exquisita te gusta chupar su miel,
pequeñas gotas mías caen sobre sabanas de seda azul y
en tu boca voraz se detienen mucho tiempo,
mientras entre mis labios siempre hambrientos
se esconden susurros delirantes, respiros jadeantes.

Me gusta asediarte con la mirada, desnudarte
acorralarte entre mis brazos y deleitarte
con los sueños que escondo en tu piel
aventuras que rompen el centro de tu ser
anhelo de tu flor salvaje, néctar exótico de la noche
desnudando lentamente tu piel de encaje negro
delirio de mis locuras, tus pechos
aroma dulce entre las montañas de turgentes pezones.

Me enciende tu mirada llena de deseo
el rocío de mi rosa se convierte ya en rio
tu manos tocando mi piel electrizan todo
mi ser provocando ondas de placer
mis ojos notan tu protuberancia
que amenaza romper tu pantalón y
mi mano inconsciente baja la cremallera
agarrando tan prominente resorte.

Me gusta sentir entre mis manos,
el calor de tus pechos exuberantes
tus pensamientos delirantes en la locura
de unir tu cuerpo al mío, enjambre de pasiones
mi apremiante deseo, en la cueva secreta
deleitándome lentamente de los efluvios de tu paraíso
abierta a mis caprichos, retomo el ritmo
descontrolados movimientos,
entre hambrientos gemidos

Tus elucubraciones cerebrales
dejan sitio a las más voluptuosas fantasías mías,
a mis más ocultos anhelos
donde tu ardiente lengua osa hasta el fondo
y se deja resbalar entre mis gracias deliciosas
hasta deleitarse con mi néctar que me hace enloquecer de placer.
¡Tócame, bésame, cógeme!

Lentamente te hago mía, mientras suspiras y
se desbordan los mares entre tus piernas
Al ritmo frenético, casi éxtasis,
se abre la puerta del misterio
y no quiero salir, vivir de este placer,
tan terrenal como eterno en esta conjunción de placer
deslizo mi boca por tus pechos ansiosos, deleite de mi lengua
hasta atrapar tu boca en un beso
y culminar abrazando este infierno
que se quema lentamente en nuestros cuerpos.

Completamente llena mujer me siento como nunca jamás me he sentido
tus labios voraces siento, a cada lametazo espasmo provocas
tu ariete con sus vaivenes mi cueva adentran
a cada estoque deseo nunca cese,
te ofrezco mi boca, estoy en llamas
¡Lléname, inundame…!
no importa sea infierno si para mi es cielo.

Mujer, casi diablesa, vestida de encaje negro
y de frenéticos deseos ocultos
elucubraciones pasionales
y se deslizan las sabanas de seda azul
mientras te miro mujer ¡insinuándote!
otra nueva batalla, ¡hasta morir de amor!, dentro de ti
en las glorias de este infierno, se consume lentamente un te quiero
deslizándose lento por tu oído, emociones cerebrales…nosotros.

© María Luisa Blanco & Greg D.

 

Publicado en Guarida Letras

 

Tú qué sabes

Qué sabes…
De aquellos dolores tatuados
que no se borrarán nunca,
de aquellas lágrimas escondidas
de las preguntas sin respuestas,
de una suerte prepotente
dónde no puedes hacer nada,
de las noches dónde no se duerme nunca
tú… qué sabes,
de una sonrisa recitada
cuando el corazón es lacerado,
del miedo constante
de la ansiedad asfixiante,
de la incertidumbre del mañana
de cuando tiemblan las manos,
de la vida que no acepto
de un corazón que estalla en el pecho,
de lo que no te olvidarás
tú… qué sabes,
de todas las veces que me siento morir
de quien grita pero no logra entender,
de un silencio lleno de espinas,
de aquellos ojos que ven el fin,
de aquellos días todos iguales
en el ser un ángel sin las alas,
sonrío para no ahogar en ese mar de apuros
y tú hablas… hablas… Pero qué sabes.

© Greg D.

Publicado en Guarida Letras

Subía la lengua

Con la lengua tus senos rozando
bajando y la humedad del
parlar mio dejando
por andar explorando
el baño de los placeres femeninos.

Y mientras se erige el sagrado obelisco
vital, la lengua de los pies sube
para profanar el tesoro escondido,
pero ya de los dedos encontrados.

Como el geólogo que primero pasa
una gruta, mi reliquia se desahoga
inundándote a ti mujer de placer

© Greg D.

Vivir De Eterna Pasión

Sensualidad que hierve a borbotones
para evaporar en mil gotas recorriendo
los sentidos inmóviles y recubriendo
dulzura untada con pasión en los corazones,

que hace resbalar el escalofrío en las acciones
desgarrando la razón que tantea el olvido envolviendo
complicidad mutua tatuada en las miradas que cayendo
en los labios que se rozan en almas en ciclones.

No es sexo pero amor, ese puro que se prueba
una vez y que por siempre vive en el corazón
pasión que arde en un instante ceba

pero permanece encendido el fuego del tizón
y con la ternura en el tiempo permanece y receba
los cimientos del amor en el alma y corazón.

© Greg D.

Más que ayer

No respondo a tu amor
escucho palabras que
alteran mi paz
veo en tus ojos
conocido fulgor
el avispero quiere estallar
como luces atroces
sin piedad dan en el blanco
hiriendo aun mas,
manchando de óxido
los blancos jazmines,
sutil pensamiento
desvía mis necedades
sonrisa grisácea,
primorosa,
de líneas extrañas,
casi perversas,
se posan en mi rostro
y vuelvo a ser yo,
la inexpresiva mujer
que no arde,
la que espera ser consumida
por el polvo del tiempo
siempre la novia amante,
voy donde nadie espera,
¡Soy siempre la misma,
Jamás la de ayer!

Abro la luz
al día que vendrá.
En un lecho
avaro de compañía
alargo mi mano pero
tu no estás.
Una fría almohada
confunde mi mente.
Nuestros respiros
son como burbujas
en poderío de un sueño que
no tendrá ningún despertar.
Escucho tu silencio acolchado
de una tétrica habitación.
Irreverente sacudo
las mantas
sabor que fiel será
mi primer café.
Instantes sin tiempo
impresos en mi viejo péndulo.
Muros que gritan piedad
ojos que alivian dolor
con gotas que bañan el corazón.
Abro la luz al día que vendrá.
¡Somos hoy, nada queda de ayer!
¡Somos amantes, somos amor!

© Silvia García Sandoval & Greg D.

Para ella

Rotas las cuerdas que mi corazón tenían en vilo
entre la luz y la oscuridad,
me derrumbo en una tierra inculta,
permanente envuelta en un hielo sin frio,
lejano en un mar sin respiro,
entreveo una nave pintada con el arco iris

Mil linternas iluminan su puente,
como una calle vestida de fiesta,
las luces, los colores, con consiguen esconder,
un rostro suave,
tú mujer hecha capitana de mis deseos,
doncella sensual que infundes placer,
me atraes hacia un mundo apenas construido,
como alcoba de nuestra complacencia.

Me envuelves en besos que encienden los sentidos,
y música para el alma resuenan tus palabras,
embriagado de olores,
me sacio de sabores,
me acoges dentro a tu placer.

Tu mujer sin vestidos,
te regalas a mi en un amplexo que mis oscuros
pensamientos iluminan,
y revivo la carne que más no sentía.

Y venus que parecía disipada en fragmentos
de amor perdidos,
renueva su chispa en una pasión
que fugazmente envuelve nuestros cuerpos.
Para ella.

© Greg D.

Clímax Ascendente

Imagino,
reflejos sobre tu piel,
tonos rosados con turbulencias,
rincón de mi paz,
retorno a campos celestiales.

Capturo
fantasía amena
sobre el borde del escalofrío
en el enrojecer de la hiedra
acróbata sobre piedras mudas

Te busco,
Entre jazmines y tulipanes,
campos llenos de recuerdos,
de pasión hacia un cuerpo,
que retozaba en los trigales

Me reclamas
en el azul de las flores de lis
tumbados sobre el grano
que en suave ondear
cosquillea deseos inconfesables

Te pienso,
magia de estar entre tus pensamientos,
saborear las mieles,
tal colibrí a sus amadas,
ninfa en tu desierto.

Me trajinas
en tu ser mujer
en la mente abrumada
de erótica seducción
me dejo conquistar
de la avispada mirada
diamante que ciega
inhibidores frenos
en el rebosar del placer

Te atraigo,
sin pudor, explorarte,
cada tallo y cada ramal
de tu cuerpo conoceré,
rutas que tú mismo,
no conoces, yo deleitare,
con aromas impunes al tiempo,
movimientos lentos,
casi dolorosos, impaciéntate.

Caricia tras caricia
me coronas
rey de tu éxtasis

Mis manos hábiles,
Acariciaran descendiente tu piel,
Acaloramiento entre nuestros cuerpos.

Beso tras beso
soberano de los acoples
que en una danza
de suspiros
traspasan piel y corazón
hasta el extremo salto
en el sufrido divino instante
que sella la unión de los cuerpos

Seguir mi danza,
entre ritmos lentos,
apasionados, sin límites,
a la vez alocados ,
sin respirar por miedo,
a cortar el fluvial,
de nuestros jugos,
entregándonos el uno al otro.

En clímax ascendente
voz y alma
cabalgan el mar
que se abre caliente
dentro de ti

© Manoli Ruiz Martin & Greg D.

& Greg D.

Susurro al oído

Quiero susurrarte la grandeza de un gemido
respirando tu alba en la tímida belleza
de este amor escondido en la naturaleza
y el loco instante en el cual nos hemos bebido

sintiendo tu aura besar cada momento perdido,
quiero la tuya vivaz fuerza
para despertar en el murmullo de tu riqueza,
percibir los sonidos en tu cuerpo fundido

Mientras vida mía repito, te amo
de frente a este árbol de oliva que siembra
el trato de nuestras lunas despierta tálamo

abrazando cada susurro al oído que palabra,
con el temblar de mi piel que exclamo
la alegría de tu voz con las ansias quiebra

© Greg D.

Color de Luna

Siento que te pierdo
y apenas te he encontrado
te me vas como
agua entre los dedos
como el sol en cada tarde
esta soledad me cubre
escondiendo el amor,
grande es mi mundo si estas
infinitos mis ojos si te miran
inhalo tu perfume
exhalo recuerdos
de tardes de otoño
llenas de amarilla hojarasca,
¡Ideal para la nostalgia!
caerán cansadas
mis manos de esperarte,
mi boca cerrada
será una mueca
donde el hartazgo
habrá desdibujado
mi temblorosa sonrisa,
mientras en mi pecho
dos geranios color de luna
palpitan en callado grito
bajo mi blusa entreabierta…

Bajo tu blusa entreabierta se
desliza mi mano a
acariciar el terciopelo de tus geranios,
un estremecimiento me
recorre la espalda,
estoy locamente enamorado.
Estas muy lejos y tan cerca…
te amo con todas mis fuerzas,
imposible darse la vuelta e irse
la curva de tus labios me atrae
el calor de tu cariño me aprieta y anuda a ti.
Permaneceré aquí esperando tu gracia,
inhalando tu perfume
mis manos recorrerán tu amada figura,
mis labios harán senderos de pasión
hacia las tuyas bebiendo
el elixir que de tu fuente mana.
¡Es tan fácil amarte…!
¡Es tan grato, que es imposible no amarte!.

© Silvia García Sandoval & Greg D.


Date: 9 noviembre, 2017 En Guarida Letras

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