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Tu eres una diabla

 

Eres el orgasmo que gotea
entre los pliegues de la boca
húmeda de humores perversos
desinhibidos excesos
sofocados de gritos
de mis dedos
juegan en los
labios candentes
ansiosa de hacerse poseer
hasta el espasmo
del coito desenfrenado

Grita la perdición
estuprando el alma
agitándonos como si
fuésemos endemoniados
de la locura del pecado

Tu eres una diabla, tu eres Lilith
diosa del sacrilegio desmesurado
que me has traído
a la condenación
en esta noche de luna llena
para yacer
en los amplexos carnales
donde la lengua resbala
sobre mi pecho
tembloroso de besos
para hacerte conquistar
el volcán en erupción
donde la lava incandescente
planeará en los verdes valles
y mirándome extasiada
verás el impregnado deseo
para sentirte parte nuestra
compartiendo la naturaleza masculina
que te ama profundamente

© Greg D.


Como un vendaval te amé

 

 

Inmersas respiraciones emergían
sobre los senos besados por las lenguas ávidas
de rebotados placeres destilados
sobre  cuerpo de perversos caprichos.

Te amé desde el primer instante
desnuda entre mis piernas nerviosas
envueltas en la pasión desenfrenada
y te tomé sobre la mesa del hotel
todavía vestida
y ya jadeabas
no logrando entender
de donde naciese toda la locura
de la pasión nunca probada.

Comías mi boca
mientras estabas así impregnada
de mi sexo hinchado
no teniendo vía de escape
agazapada como estabas
con las piernas sobre mi torso
y mi yo en pie como una estatua de bronce
desencadenando la virilidad adormecida.

Nos agitábamos
como las tempestades estivas en el océano
bañándonos  del fervor
de sentirnos instigados en el danzar
en sintonía y cada vez más veloces
en alcanzar el bien supremo.

Los corazones latían  al unísono
y a las caderas ondeaban como barcos
sobre el pintado mar del otoño
sin nunca pararnos
te besaba sin parar
gritando toda la locura
que teníamos en el cuerpo.

Jugabas sobre mi punta
inventando nuevas emociones
con los ojos cerrados
soñando con placeres supremos
tratando de superar los límites impuestos por la vida.

Yacer gozando por la eternidad…

© Greg D.


Santateresa

 

 

Abrázame
acaricia mi cuerpo
con manos y labios

Aprieta las piernas
fuertemente a mi grupa
como amazona su corcel

Extrema mi vigor
con glotonería
extenuándolo  hasta terminar
mientras  qué
quisiera estar en ti
devorado en la estrechez del olvido
como esposado de la santateresa
no cruelmente hambrienta
pero ávidamente  de amor prendida

Quisiera ser pasto y vida
para este cuerpo tuyo
ya unido al mío
que amo más que a mi mismo.

© Greg D.


Mientras duermes

 

Estas soñando,
desaliñada como una niña, en medio las sabanas.

Te miro, perdido en la simplicidad tuya buscada
rozo tus labios, con un beso caliente,
acaricio tu piel, plumas para mis dedos,
mi lengua busca refugio, en tu boca cansada,
como luciérnagas, asustada de la mañana, entra en la cueva

Estas soñando todavía,
pero intercambias con más ardor mi efusión.
Reconoces mi mano,
y le concedes tu don prohibido.

Te inflamas, quemas y sonríes,
el amor te cosquillea, te aguijonea
ahora mi corazón
sobrevuela infinitos tramos enrubiados,
mimados del sol del verano, el amor tuyo…

 

© Greg D.


Escabrosidad inicua

Entre los sinuosos muslos
arde
el ímpetu precoz
flabelo de calma
para el pájaro áulico
devana la querencia
a la furtiva gana
y no me da bosquejo…

…Emerjo
de infiernos desconocidos
a reclamar
la intrínseca esencia
allá donde
solo el dios
puede dar
consenso religioso
poner al desnudo
el verbo de la paz…

…La carne tiembla
en la estación muerta
en la edad
que nos ha sido
el primer beso…

…Edad mística
que solo el puro espíritu
fálica
la iniciación púdica

…Ganas
de escabrosidad mística
abre
el barlovento
en una mente lúdica
para quien
no tiene recato…

…Y es
el débil
que paga
al no tener más fuerza
de combatir
contra
su atormentada  suerte.

 

© Greg D.


Dulces emociones

Con los ojos cerrados
espero  tus labios
posarse sobre los míos

Tus caricias dulces y delicadas
un roce de alas de mariposa

Los dedos entre los cabellos
seda ligera que llena mis manos

Cual conflicto genera la mente
hay una gran gana de dejarse ir
y el deseo  de no querer acabar

Y más besos
suaves copos de nieve en mi piel
dulcísimas emociones nuevas sensaciones

Es una dulce tortura
que como vorágine me lleva lejos
irrefrenable me arrastra

Y cruzo cada confín
sigo como encantado
las líneas de tu cuerpo

Y al unisón manos que se aprietan
en una espera bella como un sueño
me pierdo en tus ojos sonrientes
quedando en tu guarida prisionero


© Greg D.


Dame un beso

 

Dame un beso
me imploras
en la vía
enloquecida de luces
desierta
olorosa de tus escarchas

Hambrienta silenciosa
suave repites
dame un beso.

Te aparto el vestido
y te exploro
¡Mira:  una abeja
que se enhebra en una flor!

Miro mas allá
entre columnas de carne
mi lengua te abrasa
después la boca voluptuosa
los labios roza
en un tierno beso

 

© Greg D.


El toque de las emociones

 

Rozo tus emociones con el tacto
tu cuerpo busca en mi un contacto
de fragancia que  despiertan recuerdos
de noches de amor cercadas de infinitos escalofríos

Lentos dedos en el aire diseñan
el cuerpo tuyo sinuoso y lo cortejan
veo… los senderos trazados de los labios húmedos
sobre senos tuyos… colinas que al pasaje se elevan con perlas túrgidas

Siento las palabras de senos jadeantes
el difundirse en el aire tus perfumes embriagadores
desciendo tus valles entre damascos de seda
y bucles de deseo…

Prosigo hacia labios mudos
que esperan de abrirse
dejando húmedas las yemas al pasaje
como el rocío sobre melocotones

Se esparce el olor de tu carne
en la mía
y estamos al punto del no retorno
mas allá  al cual se encuentra el paraíso

Lo veo en tus ojos en tu sonrisa
contigo encuentro el amor y todavía
el miedo
la seducción, la perdición…

Perfumes y sentimientos puros se posan
en mis manos se acomodan
para darme tu esencia

©  Greg D.


Olor salvaje

 

 

 

Te daré tempestad
sacudiré tu alma sin fin

Tómame  así
atormenta tu carne
poco a poco

Quiero sentirte gritar
que soy tuyo
atraído por cadenas de pasión

Átame  el corazón
mientras respiras
el calor de la esencia

qué desatasca
olor salvaje
de mi dulce violencia.

 

 

© Greg D.


Me envuelves con ganas fértiles

 

Persuasiva mi lengua
acaricia la tuya, provocando,
torbellinos  sobre piel que tiembla
terreno fértil con ganas.

Mientras húmedos pensamientos
tus piernas envuelven,
ansiosa solícitas
mi furor en el tuyo.

Tiemblas mientras me muevo,
tus gemidos en mis labios
se bordan a maravilla
creando tapices de deseos.

Me fundiré a ti, voluptuoso
comiendo de ti  el fuego
mientras la danza nuestra
se volverá espectáculo
de encanto.

© Greg D.


Anhelo de una noche

Esta noche la luna ha encendido las estrellas
pero tu no sabes que eres la más bella,
y ahora que te desnudas no te dejaré en paz
cogeré el fruto prohibido que guardas bajo la ropa.

Caliéntame  mas hasta que mis sentidos
saboreen gotas de amor espitadas de tu caliente seno
acomoda tu cuerpo sinuoso en mis dulces pensamientos
e sostenme el latido que no quiere mas callar.

Anhelos recónditos subyacen a nuestros quereres
que a ti te parecen sensuales danzas de oriente,
pero son carreras agitadas de caliente yegua hambrienta de amor
que galopa impetuosa en el prado de mi cuerpo aún jadeante.

Cuando te habré finalmente domada
te meceré quieta y sedienta entre mis piernas
y si Morfeo te envolviera en el sueño esperaré al alba
para admirar de nuevo la morena melena
del mágico rostro tuyo

© Greg D.


 


¡Amarte simplemente es!

¡Amarte simplemente es!
en un fundirse de mis ojos de mar
en los tuyos cinabrios luces de luna y estrellas
originando manantiales del dulce amplexo
que surge en lujuriosas miradas

¡Amarte simplemente es!
cuando mis labios se injertan en tus labios
generando los sarmientos de una nueva floración
rociada del sabroso sabor de este
irrefutable nuestro dulce amor

¡Amarte simplemente es!
en la amalgama de ansiosas complexiones
circundadas en un agitarse de necesidad pagada
que precipita más allá de la lascivia generada
al extasiarse en la conexión de la pertenencia

¡Amarte simplemente es!
cuando mi vacío intimo ahonda
en el engarce de la perfumada delta tuya
saboreando el calor y auscultándolo vibrar
ebrio de alegría  y de ardor

¡Amarte simplemente es!
en el despedir el sincrónico orgasmo
concertando el alivio de un único grito
para después abandonarse anclados e inmóviles
saboreando el dulce difluir

¡Amarte simplemente es!
cuando al terminar de la catarata
mi mirada de mar  nunca alejada
de tus ojos de luna y de estrellas
se libera libre del salino
enunciando mudo el ascenso
del amor diamantino
 
© Greg D.


No te pares… amor

 

 

Has permanecido
bajo las alas de cada caricia mía.
Cerrado los ojos.
Para saborear mejor
mi lento viajar.

El pecho se engrandecía
en el tentativo de amansar el corazón.
Y tus túrgidos labios
si bien los mordía
aún conseguían decir
no te pares…
amor

 

© Greg D.

 


Tacones de ajuga

Tus bragas de seda negra
tus piernas esbeltas
y aquellos tacones de ajuga
en mi piel

Tu perfume de manzana
tu boca que diseñaba corazones
y yo buscaba el liquido amor
de tus labios

Si del amor se pudiese tener
el instante y el después
tu serias el instante de hoy
y el después de ayer

Tus vestidos en el pavimento
tus senos a  cáliz de vidrio
mientras una radio alentaba
vascular sobre tu fruto
de amor blanco
de amor un verbo

Llevo en mi pecho
las marcas de aquellos tacones de ajuga
las cicatrices en mis dientes
y el deseo loco
se vuelve orgasmo
mientras resbalando en la noche
llegamos al ultimo
placer sin limites

Si del amor nos fuese
también un futuro
el amor mismo seria
aliento de un muro
pared desnuda
moho en los ángulos
y el olor acerbo
de un rio obsceno

El amor es el instante borroso
de un placer que te confunde
razón y abrupto te sorprende
y al final todo
sólo queda
sueño de un día.

© Greg D.

 

 


Éramos un alba nueva

 

Solo la luz te envuelve.
Obra de arte de claros y oscuros.
Y mis manos
transformadas en seda
exploran tierras
que no se  esperan paz.

Y mientras entrecierras los ojos
las manos
transformadas en alas
indagan
sin prisa
en las alturas de mi alegría
incomparables abismos
de ternura y deseo.

La sola música eres tú
mientras saboreo tu deseo
que no explota aún.
Y te  relamo el alma
y el amor que quiero.

El remolino infernal de un lamento
es un reclamo
un jadear
un alzarse los senos
libres en la luz.

Es locura
que cada vez nos envuelve.
Pero ahora
antes que la calma
descienda en tu cuerpo
ahora soy yo que quiero y debo.

Y tu respiro crece
y en sonido se transforma
y los muros
atados y túrgidos misterios
ceden
sutiles
a un asalto bárbaro y violento
a un correr
que no quisieran jamás terminar

Y mientras beso tu sonrisa
dejo que mi vida
rellene la tuya
sin frenos ni temores.

Más allá el límite de la nula
la frágil luz
de muchas auroras solitarias
mi compañera no será más.

Es toda nueva esta alba
en la ciudad.
 
Vuelo.

Con otra serenidad en el corazón.

 

© Greg D.


Infierno

En esta noche sin
luna y sin estrellas
tu tumbada a mi lado
deseosa y jadeante en mi lecho.

Yo príncipe de los infiernos
penetro en tu infierno
caliente y profundo
como el cráter de un volcán
húmedo de lava candente.

Me quemo galopando como un loco
arriba y abajo
por tus sentidos temblorosos y
olorosos de pasión

Mi aliento es todavía largo
como el bastón del mando
él viaja por su cuenta
¡no se para delante a nada!

Esta noche no sales de este lecho
no te separas de mi pecho
te quiero esclava de amor…
¡hasta el alba tu eres mía!

No tengo rosas para darte
no tengo violines para tocar
solo instantes intensos
de orgasmos prohibidos.

Yo príncipe de los infiernos
en esta noche sin luna y sin estrellas
me tumbo a tu lado…
esclavo
¡de tu  bendito infierno!

© Greg D


 


Deja que te haga gozar

 

Entre sabanas de espinas
gozas afligida 
con lagrimas encandecidas
que queman mi cuerpo
dejando cicatrices visibles para mis amantes.

Con tus lagrimas  ardientes
dejas sobre mi tu marca
como encima de una fiera  rebelde
que no quieres dejar  huir

Con esos ojos condenados
dentro mi lecho te destruyo el alma
y te baño con mi fatiga
saciando tus carnes
excitadas por mi toque anhelado.

Tómame
estoy aquí, soy tuyo y…
tengo solo ganas de satisfacer tus deseos.
No hables.
Deja que te haga gozar.


 

© Greg D.


La locura de un instante

 

Fue aquel día, un día cualquiera que
nos hemos encontrado y
como gotas de lluvia absorbidas del terreno
nos hemos perdido
en el mar de las miradas.

Invadidos del calor descargado del contacto aterciopelado de la piel
allí, entre hojas aplastadas
por nuestros cuerpos
la pulsación de la parte más tierna  en nosotros…
aquí
el increíble frenesí
del saborear el dulce
del placer

Saciados de la codicia
del deseo y aplacado este
aturdidos del hecho acaecido
fijándonos en los ojos perdidos
como conchas perdidas en el océano

Nos hemos dicho adiós .

Greg D.


Tu flor

No sé  cosa sea
aquella que siento llamar decencia
aquella que implora
en amor la inocencia

Lo que siento es un fuego
que arde y que sabe de perdiciones
es gana
que tu sabor lozano mana
es éxtasis la espera sobre la lengua
es un choque sin conciencia
que sacude a golpes dignos sobre tus caderas

Olerse como perros
gimientes
al toque de dos bocas obscenas
en apnea
en un mar de placer
arrollados
de  ondas de saliva  sobre la piel

Lo que siento
sabe a pertenencia
de suspiros calientes
respirados  con el mismo aliento
sabe a un cuerpo
que dentro del tuyo se mueve
hasta llenarte
de vida y de pasión

Para luego mirarte
como si cada vez
me hubieras donado la primera flor.

 

© Greg D.

 


Esta noche se va a escena

 

 

Abres oh noche tu mágico telón,
se va a escena a replicar
la danza de nuestros cuerpos,
deseosos de eróticos juegos de amor.

Envuelves en tu sedoso silencio
nuestros sensuales abrazos
y detienes los pasos apresurados del tiempo
en esta larga noche de pasión.

Cierras las ventanas al mundo
porque nadie pueda oír
los gemidos de nuestros corazones
que se hablan por si solos.

Seca con la dulce brisa
nuestras desnudeces fecundas,
bañadas de blanco rocío,
de caliente íntima pureza.

Ilumina al resplandor de luna
las dunas de los senos jadeantes
para que pueda admirar el lindo espejismo
y beber en su manantial el elixir de la vida.   

Absorbe mis hirvientes sentidos
que han galopado en su selva negra
y ahora que he llegado a la meta
me saciaré de voluptuosos besos,
hasta que exhaustos, recogeremos
los aplausos de una excitada alba.


En el éxtasis del mar

 

 

Pasea  al sol
una arcana lagartija
en el mágico desierto

Gargantas profundas
de formas amorfas
en arena dorada
como estereotipo
apagan ávida sed
de granos soleados

Se alza imponente
el perfume de un velo
exhibido del viento

Incienso afrodisiaco

Música de oriente
de un paraíso desconocido 
como encanto envuelve
aromas de calma salinidad

Fluctúa un cuerpo delicado
de aquellas huellas cuidadosas
en sutil manto
iluminado de prismas
enloquecidas de frotación
de internas  exhibiciones

Regocijan radiantes
ensenadas y popas
en el éxtasis de un mar incógnito

 

© Greg D.



Un placer que vive

 

 

 

Lejanos
y nunca así cercanos en amor.
En las casas que humean
el placer es sombra que procede
en vísceras
en los cuerpos, apretadas
tus manos para amarme. Todo.
Para decirme que
llega veloz la onda
de aquel sueño.
Es por aquel mar que nos baña
cada esperanza

Es por tenerte

Cercanos
y nunca así lejanos por amor,
somos redes paralelas
que se encuentran.
Sublime maravilla del instante.
Somos certezas
de caricias que convencen,
somos encuentros secretos
de amantes conscientes.
Sola la noche queda
y los suspiros
y nuestros besos la adormecen.

Y para amarte

 

© Greg D.

 


Nosotros somos mejores

 

 

Nosotros somos mejores
de lo que la vida nos ofrece
en nuestro amor

Va contra el tiempo
sin medidas de saber al fin
a donde nos lleva
en medio a este mundo cínico
que nos ha vuelto esclavos
de nosotros mismos

Solo en ti consigo
encontrar  serenidad
en  mi pobre ser
me nutres con amor
y con tanta sed
bebo tu palabra
que me florece de alegría
para sonreír todavía

 

 

© Greg D.


Yo estoy aquí

 

Del aire que respiro
coge el soplo
que cosquillea el pensamiento

Te acompaña
flanco a flanco
justo el tiempo de un suspiro

En el misterio de la espera
bate el tiempo
entra dentro
como luz que restaura

Pocos instantes solamente
pero son largos
en la piel aquel olor

La emoción en la mirada
queda impresa
como válvula de vida

Yo estoy aquí
entre las pausas del viento
como hoja
vivo en primavera

 

© Greg D.