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Noche De Silencios

Noche de silencios, pensamientos
de esos que provocan recuerdos
noche oscura tú y yo
desnudando la emoción, absortos.

Eres imagen esculpida en los ojos
vista de una noche de colores
leve en las semblanzas
como pluma al viento.

Como viento suave me acerco
sigilosa por tu espalda
acaricio tu torso desnudo
mientras mordisqueo, el lóbulo de tu oído.

Quisiera…ser el cielo que te acoge,
volverme un todo en uno con el aire,
para no ser cuerpo en esta tierra y
y sentir tus labios en mi oído

Susurro a fuego lento palabras
quizás sin significado
y mordisqueo tus labios, provocando
un escalofrío, enciendo tu antorcha.

Resbala sobre mi cuerpo, inmóvil en espera,
la boca terciopelada, florecerán túrgidas colinas
encenderá el fuego, pálpitos y temblores
entre danzas prohibidas.

Y sigo desnudando, tu cuerpo con la mirada
y arrasando tu piel con mis caricias
sé el fuego de mi infierno, atraviesa
con tu ímpetu, el ardor de mi laberinto.

De la puesta del sol al alba
palabras tiernas y calientes, noche de hechos
impetuosos y delicados…
el infierno se desata sobre fértil llanura.

Y bésame toda y siénteme tuya
hechiza este instante perfecto
en nuestros cuerpos desnudos
llévame al cielo de todo lo prohibido
y arde conmigo en esta pasión
casi delirio.

Coge mis labios libélulas en vuelo
a disolver linfa de tu sedosa lengua
carnal seductor misterio. que rapta el alma
coge mis manos llévalas a descubrir
el eco de tus suspiros para
después atarlas a tus ganas escondidas.

Vísteme con tu cuerpo y desnuda
mi piel de secretos
como si fuéramos amantes
en esta noche de silencios…
tú y yo al compás, de una única canción…
explosión de deseos rompen,
el silencio de la noche entrecortada.

Sobres tus senos túrgidos
apoyo el rostro acalorado, con las manos moldeo
túrgidas vetas
el placer calienta la mirada…
perlas de rocío en la piel y resbalan abajo,
los cuerpos siguen el compás, la música no para.

Musita en mi oído…quizás
un nunca me cansaré de amarte
reclamo de mi piel y mis sentidos.

Suspiros y caricias como en un sueño
latidos y emociones desencadenan
la tempestad
los sentidos se iluminan de estrellas.

© María Luisa Blanco & Greg D.


Flor de Otoño

Te desnudaré como árbol
vencido de la tempestad
y tus vestidos haré caer
lentos hasta tocar tierra,
antes que el viento de
pasión te los lleve lejos.

Viento revuelto en tus caricias
tierra que nos ciega de pasión
desnuda como un árbol en flor
desnudos, caen las hojas del otoño
en dos cuerpos desvestidos de sorpresas
embelesados en furtivos secretos.

Tu cuerpo desnudo adornaré
de insólitas flores que bañaré
de nueva linfa,
y de anémonas y musgo
perfumarás.

Perfumare cada pliegue de tu piel
me bañare en tus besos de fruta prohibida
del dulce néctar en el instante perfecto
ninfa y sueño de tu pasión
juntos, inseparables y únicos.

Solo para ti emanaré
mi caliente rayo
y vivirás de mi
mientras entorno
huirá la natura.

Fuego de rayos ardientes
cual tierra movedizas y tibias
se fundirán entre nosotros
con la naturalidad de ser por un instante
quizás dos enamorados, amándose.

La piel tuya será
corteza perfumada
y entre sus pliegas
fluirá liquido el éxtasis
que disolverá el rígido
respiro tuyo
hasta que caerás
vencida y desarraigada
de mi grito de amor.

Tu piel y mi piel escudo de fuego
apasionando cada suspiro que se escapa
extasiada y vencida entre tu cuerpo
como queriendo amarrar un instante
en el rígido espasmo de dos cuerpos
caeré y caerás…
como flor desnuda ante mis ojos
unísono el grito del amor…y después silencio.

© Mª Luisa Blanco & Greg D.

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Al Umbral De La Realidad


Fue como si la realidad se posara en mi piel
como si tus caricias despertaran mi sueño
buscando a tientas tú ultimo beso
o el primero, en un mundo de caricias
tu piel de noche y terciopelo.

Allá abajo un anhelo imagina
de los vientos la furia
y el enloquecer de las ondas
sobre llenos acantilados,
gemido de pasión tiende de ansiosos labios
en un abrazo entreabiertos.

Fue, como abrir los ojos y ver la luna
destellos apasionados, en una noche
donde tú y yo…solo tú y yo
nos amaramos, sintiendo.

Cada mano en caricias se pierde,
respiro de alma sobre gran surco
en la humedad será escuchada
los instantes de la espera.

El roce de unas lágrimas ocultas
o el néctar de tu dulzura
como si resbalaran tus labios sobre mi piel
como si el olvido, viviera aun en tu recuerdo.

Conmoción crece
en el explotar de deseos,
afluente de vida
se abre a la gana de ti,
linfa vital escurre
en generosidad de amor.

Como amando a la noche y su silencio
como susurrando ámame, ahora o nunca
destilando sentimientos encendidos
en una luna sangrienta y ennegrecida.

En la cumbre de la gloria
voluntad grita…
¡Violento se oye un crac!
…era una ventana
olvidada en la tempestad.

Sueños que me acercan a tu lado
y rompen sesgando un suspiro
¿quien sabe si de pasión?
¿quien sabe si de olvido?…

Apoyo mi corazón sobre ti
gustando cada instante,
resbalo dentro tu alma
aferrándola…

Abre la puerta de mis sueños
y desnuda uno a uno mis deseos
antes de que sea tarde…

Maravilloso mirarte a los ojos
mientras tu aliento me acaricia
como ligera brisa mañanera.

Y muera la noche en mis labios
pronunciando, quizás un te quiero agonizante
quizás…un amor eterno…

desnudándote lentamente entre cándida seda
me dejo ir en la lujuria
que crece, abrasa y enciende la pasión

Déjame dormir en tus brazos
tan solo déjame fundir mis miedos
en el latido ardiente de tu cuerpo.

En mis brazos mis dedos te acarician
como ondas sobre la arena
me embriaga
el olor delicioso de tu piel.

Y no dejes que la noche acabe y despierte…
tan sola como un sueño inexistente.

Está encendida ya una nueva noche
y calma transcurre, mientras nuestros cuerpos
se pierden en el éxtasis de un maravilloso amor.

© María Luisa Blanco & Greg D.

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Los ojos todavía están lúcidos

Desnuda de la brisa de la mañana
escuchabas las fragancias del olvido
disuelto en el viento frio de los recuerdos

Recuerdos que me hablan de ti
Que me suspiran al oído palabras indescifrables
Mirada lucida de pasión
Llega la mañana…descubriendo los secretos de la pasión

Yacías sumergida en las líricas
apasionadas del deseo esculpido en el animo
y jugabas mordisqueando los labios
recordando boca de fuego
que te penetraba con dulce armonía
pasando con fantasías empujadas
un mundo sumergido que de cierto no podías saber

A tu lado, cuerpos desnudos
sumisos instantes que recorren nuestras pieles
animando el fuego de nuestras pasiones
beso tu boca y me quemo
dulce néctar penetra mis sentidos
y se rompen las barreras con un gran estallido
dulce armonía tu entrada en mi templo
fantasías que suspiran sin aliento

Los dedos húmedos de placer
resbalaban sobre senos extrañamente túrgidos
y rodaban como una noria enloquecida
sobres pezones apuntados a la luna

Mis manos temblorosas
acarician cada instante perpetuado en nuestros cuerpos, tu sexo
excitando y rompiendo el silencio
túrgidos los senos que se unen a tu deseo
y esa luna que guardo en mi pecho
para entregarme a ti como la fuerza de un destello, acaríciame
y no rompas la magia de estos momentos, fundidos
como plomo y deseo…ardemos en el mismo fuego.

Sonreías sola pensando a la primera noche
de cuando me cogiste como una pantera sobre el lecho de nubes
sin nunca pararse sin nunca tomar aliento
erábamos criaturas entregadas al amor supremo

Aun sigo sonriendo, aprendices del amor ya casi maestros
para sin aliento seguir fundiendo nuestros cuerpos
unidos, acompasando el momento, de explotar la lava de tu fuego.
Quemándome de pasión, gemidos suspendidos en el tiempo
amantes, amándose…sin prohibiciones, te deseo…

Y te amo…fortaleciendo nuestros sentimientos
donde el amor…nace cada noche cuando hacemos el amor
como si el viento susurrara te quiero
y mi templo quisiera llenarse de ti…siempre

Las piernas abiertas palpitaban con tremenda excitación
y curiosa querías sentir las fragancias de la pasión,
la mano resbaló lejos perdiéndose en el placer infinito.

© María Luisa Blanco & Greg D.


Un Túrbido Amplexo

Entre los cándidos muros del vahído lejano
mi mirada se posa sobre tu seno descubierto
mientras impávido avanzo y con el beso más experto
te acaricio los labios y luego deslizo despacio.

Por mi piel, tus sentimientos
por mis ojos destellos de pasión y deseo
vahído lejano, insinuantes cuerpos
caricia experta…besos rasgados.

Busco el cáliz impuro de tu seno materno
para calmar la sed de un instinto reprimido
que condena el espíritu mío a un álgido infierno
donde la sangre se disuelve en un túrbido amplexo.

Busco el cáliz de tu cálida simiente
para calmar la sed en mi volcán de fuego
infierno consumido entre tu cuerpo y mi cuerpo
la sangre se disuelve…anfibio en su piel escurridiza
túrbidos besos…arden en mi secreto.

Tu néctar es dulce como fruto prohibido
y anima la lengua a ir más a fondo
hasta el mágico idilio del fecundo vientre
que consigna a las estrellas su tácito convite.

Tu néctar elixir de locura
éxtasis en tu lengua inquieta
¡adéntrate en mi vientre! fecundo de deseos
descifra mis misterios entre gritos ahogados
entre palabras inconexas.

En la noche que envuelve mis sueños incumplidos
tus piernas se abren al placer más extenso
para violar la boca del silencio espeso
como el rio que fluye entre los gemidos agudos.

En la noche que envuelve nuestros sueños
mis piernas se abren entre el placer, de sentirte muy dentro
para llenar de sonidos al más espeso de los silencios
como el rio que fluye entre mis praderas…
agudo instante…fusión de pasión.

© Mª Luisa Blanco & Greg D.