Sensual

Jugaremos Con Los Deseos

He aquí
estoy desnudo a tu lado
con pequeños maliciosos respiros
que libran en las pasiones tregua
dándote placeres de instantes
nunca capturados de la tentación de la carne
que arde como llama
al sentirte aturdida
de las vehemencias de sensualidad
sobre piel besada
de la lengua de fuego
que resbala lejano
en los ángulos del cielo

Picantes son las confesiones
de fantasías nunca desveladas
con la gana de acoger
tus gestos sobre mi

Cógeme amor velado
atúrdeme con las manos
en las ingles del universo
y dame todo aquello
que no he nunca osado pedirte

Soy virgen en el alma y en el corazón
poseeme con la boca, con el cuerpo
con la mirada, con el pecado
y horada la verdadera alma
hasta que pueda gritar
la locura oculta en el íntimo ardor

Jugaremos con los deseos
al explorar nuevas sensaciones
y empujes hasta el fondo
hasta que el volcán erupcionará lava incandescente
o verás cada gota
perteneciendo así al amor verdadero
al sentirse ser criaturas en celo

Y seré tuyo para siempre

© Greg D.


Me Quemas en la Sangre

Espiral serpentina
la ganas se despierta
caliente escalofrío
largo la espina dorsal.
El Eros se inflama
fiebre que consuma
y devora cada pudor
en el ardiente delirio

Delirio que recorre la piel
en la hoguera de nuestros instintos
cierra los ojos y déjate llevar
por los placeres del averno
tú faro erecto, alumbrando mi cueva.

Yo languidezco en este fuego
que enciende la piel
y penetra la carne
con esplendida impetuosidad.
Rio bullente llena
el vivo deseo
desborda de los diques sutiles
de mis venas

Languidece con la llama encendida
emerge en el mar de mis fluidos.
Navega con ímpetu, bastión de mi deseo
desborda tu esencia, enloquece mis gemidos
llévame a lo eterno en lo más hondo de un suspiro.

Me quemas en la sangre
enciendes fuerza incesante en mí
juntos gozamos
de este sublime incendio.
Explotando en la luz cegadora
de un orgasmo.

Enciendes mi fuego constantemente
la sangre de mis venas lava ardiente
penetra sin miedo no demora
hasta morir extasiados de placer.
La noche es larga y el fuego no se extingue
ámame hasta el amanecer, entre orgasmos.

© María Luisa Blanco & Greg D


Brisa de Amor

En puntillas me arrastro
hacia los brazos del amor
a lo largo de aquella senda
allí donde los matorrales oscilan
en nenia del viento
despertando dulces emociones
ahí extendidos con lisonjas
qué deslizan sobre toda la piel
donando
un perfume agradable en el alma
hasta que las hojas se dejan ir
apagando la noche
con aquel fuego
qué durará para siempre

© Greg D.


Ser Hombre

Ser hombre
Quizás aún inalterada esa sensación
de un hecho que ha sido mi vida
sin más lugar que ningún otro.

Sin embargo al abrirse de pensamientos ocultos
resucita el adormecido recuerdo
de mi acerba y soñada adolescencia
cuando una adulta mujer me regaló
el mundo con amor.

Éxtasis y temblores nunca antes probados
pero deseados siempre
como el agua aliviar la sed de carnalidad
e interrumpidos espasmos de ternura
a celebrar el primer despertar
de mi ser Hombre.

Esa se ofrece como amante madura
las manos curiosas y sabias a buscar
los aún intactos impulsos del libido…

Así desde entonces he sentido una a una
encenderse mis fluctuantes quimeras
y la insaciable onda de amor
lamer incansablemente las orillas
de mi riba…

© Greg D.


De Hambre Se Muere

Cuando la boca cabalga claros
el calor no quiere escuchar
las reservas de la tristeza gris.
La sangre extingue los temores,
la sonrisa perdona las mentiras
y el vacío corrompe la luz.
Ningún arrepentimiento.

Pero ahí está,
el sonido viscoso en los oídos
que arde en la multitud
de los pensamientos más suaves.
No les cuentes el secreto a los demás.
La apariencia satisface bastante.

Perdona
la cara cándida que llevas
y la nada que eres,
deleitados de la necesidad ciega
y espera que llegues otra vez.

Odia
la mentira de tu agonía inexistente.
Ya sabes que no hay verdad,
nada puede manchar la nada.

Deleitados con el blanco
placer de la caída.
La única necesidad es tener más.

Miedo y movimientos
calientan las entrañas.

Puedes parar.

Pero no hace falta.

© Greg D.


Los días de la Filomena

 

Terminados los días de Navidad
en el cielo frio se ha apagado
el pálido tibio sol
sofocado de la niebla
que lenta baja y oscurece
los últimos reflejos de luz
sobre el espejo del lago de plata.

Los reyes magos se fueron
a toda prisa,
con las fiestas y la alegría,
solo el humo ha quedado
encima de los troncos crepitantes
que destellaban en la chimenea,
empujan en alto chispas de vida,
colorean las llamas
de tonos azules y violetas
como los colores de la nostalgia.

Resbalan en los vidrios
lagrimas de vapor, y nosotros,
delante al fuego del amor
cuerpo sobre cuerpo
el calor del tuyo se funde con el mío,
en el rostro la caricia suave
de tus cabellos sueltos,
pulsan los senos túrgidos en el pecho,
labios con labios
la respiración de la pasión.

Un estremecimiento caliente
funde nuestros corazones,
perdidos en un sueño erótico
arrollador, sin pudor…
quema el alama
como el ardor quema los troncos,
lo llamamos los días de la Filomena,
pero son los días del amor.

Después será primavera
generosa de fragancias y colores,
pintar los verdes prados y jardines,
la naturaleza tendrá nuevo despertar
y Cupido esparcirás sus dardos
frenesí y calor,
la gana de vivir y de amar
resurgirán prepotentes
como cada año.

© Greg D.

Nota: El autor se inspira en la borrasca actual Filomena esa ola de frio que azota a todo el país. Esperemos que la Filomena no llegue a fin de mes, si se mezcla con los días de mirla, vaya frio vamos a pasar.


Día y Noche

 

Y te haré esta noche de alfombra
donde poner los pies… bajar cama
de este amor de aliento en doble pecho
con los deseos augustos de un niño.

Y mostraré el deseo del jinete
que pica la santa con el confite
más dulce y siempre listo con el hierro
que palpita en tu rubí rojo.

Y me pondré a trabajar
al desnudar los sentidos que martillan
que elevan ese canto temerario

Estudiado por la estirpe de los amantes
con el sol, con las estrellas y con el almanaque
en estos das y tomas galopantes.

Y al día siguiente
nos descubrirá destruidos y consumidos
Con los cuerpos en cara al sol embanderados.

© Greg D.


Sueño o Realidad

Este sueño prohibido se volvió realidad…
breve pero intenso inolvidable y eterno.
No podríamos imaginar que palabras y frases
habrían capturado nuestras miradas,
con ojos de seducción y mentes protagonistas
con la imaginación entrelazada de lenguas
siempre más calientes fuera control y enloquecidas.

Deseo continuo que suspiraba esculpiendo instantes…
instantes de manos bañadas de bocas encendidas y
dedos inquietos con ríos de saliva que trazaban
un sendero intrigante e íntimo.

Diseñando imágenes impetuosas y delicadas
con los cuerpos desnudos y libres
de lazos y cadenas, con voces excitadas que calentaban
mientras la fantasía bullente resbalaba sobre la piel
siempre más húmeda y perfumada…
y con caricias cariñosas cada contorno de nuestro cuerpo
vibraba con susurros impacientes
y pálpitos capturados también al sosiego…

…Cada noche sin secretos
una gana ardiente en la garganta resurgía
en el pecaminoso y humano instinto
de un deseo no gritado, pero siempre vivo…
Efusión tras efusión
también el cerebro desbandaba
y alcanzado el placer nuestros ojos se abrazaban.

Más… más, gritaba este sueño prohibido,
también cuando la realidad reprende su sitio…
mas… este deseo continua viviendo
junto a un recuerdo que el pensamiento vuelve a encender
mientras las miradas distantes viven un diverso presente…

Más… más, pero hoy no es más ayer…
y queda un remordimiento
dentro mentes ahora ya resignadas,
queda una duda atroz por aquel amor…
amor y pasión que no han nunca visto
la verdadera luz del sol…

© Greg D.


Entre Piernas

Mientras duerme el amor
abres la puerta aflojada
de la corte secreta
y luces sinuosa
con tacos vistosos y medias de malla.

Su roce
turba
mis ganas irreverentes.

De un conocimiento
de pasión imparable
y la mirada entrometida
en busca de acople
liberan escalofríos
entre piernas
mientras trepas
a mi cuello
sintiéndome
desprovisto
ahora ya
de cada voluntad.

© Greg D.


Impulso Insaciable

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Tocaba entonces el cielo con un dedo,
cuando apretaba el cuerpo que de sexo
perfumaba y apoyaba, como obseso,
la mano en aquel surco humedecido

Humedecido este surco por tus manos,
entre tantas caricias, que haces que me
eleve al cielo por desearte en mi ser a
experimentar sensaciones que estaban dormidas…

De tus senos turgente y la pasión
en nosotros estallaba sin ningún pudor,
casi un instinto, una sensación de languidez,
provocando intensa y vívida emoción.

Emociones intensas que…
se eriza mi piel, y mis senos turgentes
pidiendo más besos. Apegados a este
fuego ardiente que quema mi vientre
en espera de tu cuerpo caliente.

Y tú arqueabas el cuerpo, voluptuosa,
con los pechos rectos que eran un encanto
y murmurabas gritando al aire el canto
de la pasión, emocionante y codiciosa

Canto que emanaba de mi vientre
explotando de placer. Nos fundimos
en este fuego a paso lento,
sellando este erótico momento.

¡De sellar ese néctar divino!
Se oían las respiraciones y los movimientos locos
de nuestros cuerpos no remotos,
que se quemaban cerca.

Nuestros cuerpos cuajados en esta
sabía, cuerpos jadeando y empapados
de este goce que inundan los ventanales
a vapor y a miel.

Como un torrente en pleno éxodo, por fin,
¡Explotábamos en el éxtasis profundo!
Sólo el recuerdo ahora se agita en la mente;
¡Me desgarra el pecho y me duele lentamente!

Nostalgia de recuerdos latentes.
¡Explotamos al aire, al entregarnos tanto!
Tantos deseos desmesurados
¡Que hoy se van lentamente…!

© Verónica Hernández Bertín & Greg D.

Narrado por: Natalia Soledad Icaran Hernández & Marcos Osvaldo Polanco Gajardo


Su Piel Caliente

¡Corre… corre y no pares!

El recuerdo te espera
¡Su voz quiere tocarte!

No pierdas el tiempo
la noche es breve
¡Y la oscuridad no dura para siempre!

¡Corre… corre y acaríciala!

Su piel cálida, tímida pero decidida
perfuma el aire, te busca y suspira.

Su cuerpo, desnudo y resplandeciente
desea tus manos
esos dedos aterciopelados y esos suaves toques

Su boca seca
exige besos y caricias…
tiene sed, tiene hambre
¡Y tus labios saben qué hacer!

¡Ahora párate…!

Escucha los suspiros húmedos
las palabras mojadas
y la encantadora melodía

Ese canto, dulce y continuo
que nace de los senos hinchados
y se zambulle en un oasis

Un oasis de malicia
de pasión y de poesía…

La poesía simple que te sonríe
y sin pelos en la lengua
¡Te mira, te habla y huye!

© Greg D.


El Hechizo De Tu Mirada

Será el hechizo de tu mirada
la ternura en tus palabras
suaves caricias para un alma derrotada
la paz en tus labios, tentación de un beso.

Las espero en la cama conmigo…
creo que al esperarlas
el vacio de tu lado, se llena de besos
como para invitarlos…

Será la noche que nos envuelve
con la magia de dos cuerpos amándose
deslizándose cálidamente en mis entrañas
con pasión, lujuria y calma.

Pero tiemblo solo al pensarte,
por encanto tú floreces…
también con el corazón, pero desnudo,
quedando en temblores.

Serás tú desnudándose lentamente
acariciando con insistencia mi piel
mientras recorro tu cuerpo a besos
saboreo tu miel.

Seré tu fiel guerrero desnudándome
a tu voluntad, blandiendo mi espada
mientras tú amazona montas este corcel
sumiso pero no impasible.

Será la fusión acelerada de amor y orgasmo
la latitud desconocida de la pasión
los recovecos descubiertos al alba
el beso que yace en un gemido de placer.

La atención al más allá fecundo
reconociendo solo a ti, es hoguera irresistible
aquello de se desarrolla en mí,
y será esta fusión el Apocalipsis de un
interminable amplexo.

© María Luisa Blanco & Greg D.


Impensable

Morena y bella
el carnoso labio
hace pensar al fruto
del granado

Los flancos. sinuosos caminantes
fascinantes, cegadores
como luces deslumbrantes.

En los ojos se leen
los deseos
y, esculturales sobresaltan
al cielo los senos.

Quema la sangre mía
y espontanea es la erección
no se para
a la vista de la morena
que me hace perder
la cabeza.

© Greg D.


Narrado por: Marcos Osvaldo Polanco Gajardo


Delicadamente… Nosotros

Envueltos
de cada instante
en aquel juego hecho de palabras
aprieta provoca y no hace daño
la frente se extiende gotea sin pudor
abajo hasta el pecho cada desinhibido tuyo
llega a la garganta en silencio
deglutiendo cada instante
mis manos se ponen ávidas
mientras mi boca llena de ti
resbala en cada pensamiento escondido
y ahora te menciono
en las húmedas ganas
qué evocan en este tiempo
porque no has olvidado tampoco por un instante
el instinto llamado pasión
nuestra ocasión además de la usual visión
del amor que no sea sólo sexo.

© Greg D.


Narrado por: Marcos Polanco Gajardo


Lujuria

Estampo mis líneas en estos
versos más ardientes, la llama
de esta hoguera que emana de
nuestros cuerpos candentes.

Soñé contigo envuelto en el tálamo de seda oriental
la primera noche de luna llena
ambos éramos vírgenes, impregnados de olores
manchados de besos amorosos
gritabas con insistencia más, amor, más.

Devora mis ansias amado mío,
que llegaré a brindarte las
estelas más altas en esta
ocasión y brindarte mi devoción.

Bailabas desnuda a los pies de la colchoneta
ondeabas flotando como odalisca en los mares del sur
dominaste el húmedo púlpito de los deseos,
susurraste palabras llenas de lujuria.

Despiértame de este sueño,
solo añoro vivirlo Dejare
que la llama del deseo sea
emanada por mis arterias.

Los senos turgentes y prominentes
diseñaban sinuosas figuras eróticas
estampadas en la cabecera de la cama
que destruía apoyándome
mientras el calor se apoderaba de nosotros.

Entrégame tu pasión que yo
sobre remontar estas líneas
que te llevarán al placer
máximo de tanta admiración.

Me arrastré en la cama como una pantera india
el humor de la vulva era la banda sonora
de ansia loca entrelazada con amor
me miraste con ojos hambrientos de lujuria
labios carnosos apretaron las comisuras de la boca excitante

Cubre mi piel con caricias,
que recorrerán desde mi cabellera
hasta la punta de mis pies,
entregando en ellas tu dulzura
de caballero a flor de piel…

De lado te acoplé con el cautivador sexo
que azotaba en la funda desgreñada
impetrando a gran amasijo ya dulce ya salado
pellizcando el pezón erecto e hinchado
hasta multiplicar los gritos de gozo

Mientras penetras mi vientre,
yo rasguñare las sábanas de
tanta pasión y gritare a los
cuatro vientos que arderemos
de amor y fulgor…

En éxtasis pensaste en promiscuidad
tener un poeta generoso
y carnal sin límites
que sabe satisfacer tu necesidad
de alma ansiosa de saborear la feminidad en floración

© Verónica Hernández Bertín & Greg D.


A Tus Pies Me Ofrezco

Abandonados en cada respiro
como en un último beso
condenado
como un dolor en el pecho
…te siento y te recibo
en esta carne… te encarnas
colmado de cada gesto,
¡A tus pies me ofrezco!
quiero endosarte
modelando temblores
y murmuras complicidad,
dóciles son las espiras
y tu…
como serpiente de fuego
acoges la oferta
en silencio hasta dentro.

© Greg D.


Horas Indecentes

 

El lamento de la noche
envuelve de miedo los
cuerpos nuestros.

Cuerpos desnudos de placeres,
invitando a una hoguera de besos
donde los sueños serán
saciados de ellos.

Enlazados en un silencio
que jadea como una
cuerda de violín.
Un rociar de labios que se
confunden en un acople
alucinante de placer.

Silencio que invade todo nuestro ser,
dejando alucinar entre paredes
todo lo que se vive
y resguardando las horas para
saciarnos una vez más…

Con sed rocío la boca
y bebo de ti hasta saciar
mi sed de amor.
Me hundo en un mar de pasión
y de ondas acaricio tu vientre
en un sobresalto de manos.

Manos que impetuosas acarician mi vientre,
en busca de placeres que no se dejan morir
por deleitar las estaciones
que muchos no saben entender.
Manos que envuelven mi piel frágil
colmada de leyendas y sueños
de tu fiel amada.

Preso a una niebla que
oscurece mi mente y
mi mañana.
Yacen las horas indecentes
en un lecho que muere en espera
que venga aún el día.

Seremos dos almas en donde la oscuridad se desvanecerá
dando vida a este jardín de flores
donde las horas indecentes no mueren
en espera de la llegada de un nuevo
Amanecer.

© Verónica Hernández Bertín & Greg D.

Para escuchar dale a play,


Todo El Oro Del Mundo

Y es aquí que renazco…
de seda y sombras
entre tus palabras de ámbar.
Dentro de estos besos extendidos
sobre la incertidumbre de las manos
dónde el negro se convierte en terciopelo sagrado
entre las desnudas curvas.

Y es aquí que me pierdo…
en los márgenes de tu boca
abanico de poesía
abierto a la seducción de la noche.
Eres todo el oro del mundo.
Colado en tu oscura profundidad…
una danza de sueño
brillante y caliente
sobre ese cuerpo de luna y volcán.
Exultación de estrellas
en un caer lento
en la pendiente húmeda hacia el placer…
único.

© Greg D.


¡Y Fue!

 

En la habitación oscura y silenciosa
pequeños suspiros resuenan
pequeños respiros jadeantes
el aire terso e inocente de la mañana
avisan que el sol está saliendo
la llanura está despertándose
el cielo será azul y limpio.

Un rayo se filtra entre las persianas
se posa suavemente sobre el lecho deshecho y caliente
en la pared una policromía de colores
efecto del sol entre las ramas cambiantes y verdes
cada cosa parece eterna
la mano socarrona, cómplice de la pasión resbala lenta
la piel húmeda de sudor estremece y tiembla
tú y yo, mi amor…
cercanos y lejanos, dos gotas símiles… ¡Dos gotas de mar!

Un rayo caliente invade el cuerpo
casi onda de mar
espumosa y invasora
el juego se vuelve completo y frenético
las manos saben ser delicadas
mi lengua como flecha impávida
hiere de placer
llega sobre el Hara
el temblor aumenta
la trampa pasional parece un connubio de vórtices
el deseo de ambos
el placer nuestro
aceptarse y explotar
un Tantra de mil posibilidades… ¡Y fue!

© Greg D.


Comí Fresas Al Sabor De Hembra Deseosa

Resbalarte un río como en riada
en los abismos soñados
echándote en las entrañas de orgasmos
nunca calmados por la boca gimiente
besándote como si fuera un helado al limón
babeando hasta las tetas encrespadas
de placer místico sensual

Chuparte, la savia húmeda de ganas
goteando de besos estimulantes
en devolverte presa de mis glotonería
cerrándote todas las grietas
con las manos rabiosas de macha evolución
no haciendo moverte a prisionera
de los encantamientos de la flauta mágica
comiendo fresas con tu sabor de mujer,
sumergiendo el dulce fruto carnoso
en el paraíso de tu esencia
con las manos de cada parte en tu mundo
de frenesís nunca adormecidos

Bailamos danzas tribuales
entrelazados en los sinuosos movimientos
de cuerpos sudados por la pasión vertiginosa
acariciándonos como tempestades hormonales
balanceándonos en los gritos trasudados de pecados de alegría perversa
para sentirnos dentro el amor
capturando nuestros corazones tirados entre las manos de Dios

© Greg D.


Eras Reina

La piel desfigurada y degradada
Eras reina y te encuentras una esclava
mientras te confías a un gran ignorante
armado con insolencia y loca maza.
Quién sabe si se perpetúa la buena vida
¿Qué alardea de caricias y vestido babea?

Y mientras tanto, hibernados en la cama para descubrir
una otra primavera para compartir.

El rostro con miedo en sus ojos
el trono caído y el cielo a pedazos
Eras rica y te despiertas ardiendo
destruida por el deseo que desprecias.
Quién sabe si al nuevo día tiene dentadura
¿Y él viene fornido con los complementos?

Y mientras tanto, cambia tu calendario
Otra primavera otro rosario.

© Greg D.


En Las Brasas

He sido el amante de las sombras
el que cogía flores
sin pagar nunca
si no con el sudor de la oscuridad

He regalado besos
lustrados delante de un espejo
y frustrado palabras
después de enrojecer la piel

He sido la sombra que desvanece
antes del alba
cuando las estrellas se encienden
y el camino del retorno chilla

He pedido paz
sin recibir más que promesas
de frente a las nubes roseas
de rodillas sobre las brasas

Este martes trece encendidas con el fuego de la saliva.

© Greg. D.


Perderse En El Éxtasis

Apoyo mi corazón
sobre ti
deleitándome en cada instante.

Siento tu piel
bajo la mía
en el candente abrazo
que nos une.

Resbalo
dentro tu alma
aferrándola.

Mis manos se pierden
en tu piel ardiente
tus besos me desnudan
y vamos deseando más.

Maravilloso
mirarte a los ojos
mientras
tu aliento me acaricia
como ligera brisa matutina.

Exploras cada parte de mí,
mi respiración se agita,
tus manos me acarician
y me van llevando hacia ti.

Desnuda
lentamente
entre cándida seda,
te dejas ir a la codicia
que crece
inflama
y enciende la pasión.

Mis labios se abren ansiosos
tu cuerpo se acomoda sobre mí
penetras mis entrañas
el vaivén enloquece lo sentidos.

Te rozan mis dedos
como ondas sobre la arena
te embriaga
el olor acre de mi piel.

Tu aroma se adhiere a mí
respiro el amor suspendido
en nuestra habitación
que en silencio es cómplice
de esta pasión

Tiembla mi carne
con tus apasionados besos.

Y cada momento que pasa
deseamos más
y después del intenso gemido
mi voz susurra tu nombre en tu oído.

Está ya encendida
una noche nueva
y calma transcurre
mientras
nuestros cuerpos, se pierden en el éxtasis
de un maravilloso amor.

Abrazados descansamos
mi cabeza sobre tu pecho
tu mano juega en mi espalda
el suspiro sale solo y ya en calma
nuestros cuerpos descansan.

© Angeles Loera & Greg D.


Ámame Con La Furia De Una Noche Sin Límites

Desnuda la rabia en mi piel
Recorre mi cuerpo sediento de ti
Del olvido, de la incertidumbre
Ámame lento y con pasión
Destapa mi instinto con pasión.

Te poseo desnuda
En esta locura
Encima de esta cama ideal quitando tu rabia
Nuestra última batalla
Es el amor que apagando la gana.

En ese volcán de fuego que ansía tu miembro
Caricias del infierno, rompe mi ansia de venganza
Ámame desnuda, con furia, desenfreno
Que mi rabia se vuelva caricia en tus caricias
Que mi boca blasfema y mi corazón esconda un te quiero moribundo de estasis.

Y te enrollas a mí, como el jazmín tiene perfumes el aire
Yo ahora, quisiera morirme dentro, como un guerrero cansado.
En el infierno me siento al sentir en tu cuerpo, los espasmos de amor,
Luego las manos, manos que aferran en la oscuridad
Ven más allá del respiro.

Ámame, soy todo carne encendida
Soy el diablo que tentara a tu sexo
La cueva de un grito, de un grito de placer
Mordido en el silencio.

Cuánto amo tus gemidos
Si el placer que das es infierno
No quiero ir al cielo.
Esta cueva que me aclama y gusta, ¡Tómame!
En profundidad, este abismo
De este tuyo y mío respiro.

Que tus manos se adentre en mis entrañas
Que llueva en mí el néctar de la vida
Lastima mi piel, y llámalo amor
En un instante de frenesí, locura y rabia.

Se mueven las manos, buscan de aferrar
Y te late fuerte el corazón
Tanto, de morir
En el precipicio de un placer

Guarda la ternura para secar mis lágrimas
Y poséeme sin límites, como si fuéramos…
Animales salvajes.

En los poros de la piel frenesí de labios ardientes
Fluye el ritmo que me guía en la cavidad
Bañada al ápice debilidad y firmamento.

Acaricio cada parte de ti, te desnudo, te excito
Déjame amarte, dominarte
Gritar al unísono

Transitan los sentimientos en los placeres encendidos
Sobre esperas felinas viajando en tu conquista
Sobre cada área de mis sentidos cala en picado tu gracia.

Descarga las gotas que nacen de tu deseo
Cierra los ojos, siente…
Mientras visto mi piel desnuda
Y saco la rabia de mi sangre

Tus uñas esencia de gracia sobre mi cuerpo
Incontrolados arañazos y llamas, tergiversas y luego
Te ahondas, y las vísceras descompuestas
Dan inicio al placer

Tu, yo…haciendo el amor
Sin normas…sin susurros
Sin nombre…
Solo grita y vacía en mi…la vida

Alegría los besos y las caricias en lluvia detonante
El ritmo del corazón, primavera en espera viven
En mí antes de la noche y el alma se expande
Sobre abundantes orgasmos.
¡Y es amor…con nombre, Amor de Vida!

© María Luisa Blanco & Greg D.