Erotismo

Cómplice La Noche

Te imagino en mis
silenciosos pensamientos
y te vuelves presente

Estás aquí…
a respirar la oscuridad
y de mi cuerpo la esencia.

Te rozo, te toco, te veo
del amor eres la luz

Y mientras paseo con la mente
sobre tu piel ardiente
audaces se hacen los toques
la gana muda en fuego.

Te siento así dispuesto, túrgido
a sonsacar de mi vientre el placer
entonces te abres como una flor
y te acojo caliente néctar
hasta que sacies mi hambre.

© Greg D.


El Alba Tendrá Que Esperar

Arrollados de ardiente pasión
la noche sorprende dos almas
en los márgenes de un respiro.

Vestidos de sola piel
bajo el borde de un cielo algodonado
dos cuerpos paladean
ambrosía de placer.

Ávidos labios
estimulan la aurora
del alma
y embriagan de esencia
manos hambrientas.

Vendados de pasión
los ojos encienden
cilantros de placer.
Velada voluntad
explota mimando los sentidos.

recojo deseos desnudos de inocencia
en el cáliz de los recuerdos
para deshidratarme de la calentura
de una puesta del sol de medio verano.

Perdida dentro el respiro
cojo tu néctar
para conservarlo en envases para la eternidad.

… y antes que la ultima estrella
apague los sueños a la noche
robo todavía una caricia
a tu cuerpo divino

…El alba tendrá que esperar.

© Greg D.


Velas Encendidas

Velas encendidas
en la oscuridad de la noche
a iluminar mi paso

Me he unido a ti
entre las burbujas y la espuma
pasea la esponja
de los pies
a las rodillas
sumergidas del agua

Afloro los labios
detrás de las orejas
escurren bañados
largo el cuello
hasta los hombros

Mis dedos resbalan
de los senos
hasta dentro
…dentro
la fuente del placer

Encuentro tu lengua
anudada a mi respiro

Mis manos
tu goce
ansían
lo desean firmemente

Entrelazo las piernas
entorno a tus flancos
encima de ti
moviendo ondas dulces
que acarician
nuestras almas

Besándome
con labios al musgo blanco
en lento arrastrarse
de uñas
sobre mi piel
gritas
mi nombre
en triunfante orgasmo.

Y yo susurro

¡Esto es solo el inicio!

© Greg D.

 

 


Hubiera Sido Mejor

 

Hubiera sido mejor, en las noches negras,
nos hubiéramos tenido estrechos los sentimientos
con palabras más graves insinceras
o ni tampoco dichas, para no darlas a ver.
Hubiéramos dejado los corazones apagados
en el aburrimiento de cada día.

Hubiera sido mejor, hubiéramos gozado,
como actores de pésimo film porno,
solo de nuestros cuerpos vibrantes y sudados.
Vaciados los sentidos, un lacónico saludo,
dejados en la calle, perros repudiados
sin ni tan siquiera un aullido, un ladrido ladrado
a delinear la desesperación de un abandono.
Hubiera sido mejor… y no ha sido
con esta condenación en don
que acaricia entorno y no se ve.

…No se debe. Que pulsa en las venas,
en el tiempo que su tiempo no concede,
que secuestra y trajina, pero te persigue
como un borracho, con las pupilas llenas
de una ilusión que le da tregua.
¿Dime, pero tu de verdad nunca lo piensas?
…Yo lo he pensado. Lo repienso ahora
que la fatiga untuosa embrolla los sentidos
y que nos hace negar recompensas
del cuerpo que aún no está despierto…
Si hubiera sido solamente sexo,
en el fondo, no habría sido mejor.

© Greg D.

 


Gemidos

Presa entre las sabanas,
incitante encarnado
en esta noche que rezuma poesía

En esta noche
son tus gemidos
acrecientan el pensamiento
en este silencio
que vive dentro.

Serán escalofríos impávidos
que escurren como gotas de alabastro,
granos en un desierto
quemados de nuestros fuegos
ardemos…
ardemos…
como caliente pasión

Explotamos de frenesí
lanzados como magma
solidificándonos en nuestro océano.

© Greg D.


El Camino Del Amor

El encantamiento blanco del alma mía eres tú,
magia de un sueño apenas nacido en amor transformado,
luna de medio verano propiciatoria de bailes sensuales.
tu vientre pulido como un ópalo blanco leche,
los senos túrgidos como faros en medio a un mar de placer,
que llaman la mía agitación de un cuerpo de gozar.

Te acaricio las tuyas también en movimientos lentos y
como melocotón jugoso me regalas tu fruto,
la boca tuya humedecida, susurra con patente afán
el placer que va montando,
el camino del amor me llena de perfume embriagador,
tus sudores deshidratan mi boca llena de ti,
me encuentro en un lago de agua límpida y preciosa,
que ahora ya alta todos los terraplenes está rebosando.

Voluptuosa encima de mi vientre anhelante buscas el
placer de quien te está amando
los temblores de un clímax bastante esperado
hacen temblar tus piernas de gacela
tus ojos entrecerrados se pierden en mil arroyos de placer,
te dejas caer encima de nuestras mentes ahora ya encadenadas
por una excitación fugitiva a la próxima puesta del sol.
¡El camino del amor!

© Greg D.

 

 


Noches en Blanco por Amor

Apretados arrimados envueltos en la tibieza de
un edredón
mirábamos fuera de la ventana las estrellas que
se iluminaban

Juegos de sombras sobre mi rostro…
perfecta alquimia nuestros cuerpos abrazados
pensamientos me acometen…

Quisiera lamer tu alma y ofrecerte a mi mismo
en una noche iluminada de llamas de pasión

Luego…
el incendio explota
caliente violento
caricias capaces de hacer vibrar el alma
deseo que mana de ti y me busca…consume tus sentidos
me implora de no parar mis manos…

La piel tuya vive la mía en voluntad que no tiene tiempo
La embriaguez infrecuente de vivir un amplexo que no conoce fin

Luego…
con las primeras luces del alba
nuestros labios se unieron en un tierno dulce…
beso de amor… entre lascivias caricias y miradas enamoradas.

© Greg D.


Clímax Ascendente

Imagino,
reflejos sobre tu piel,
tonos rosados con turbulencias,
rincón de mi paz,
retorno a campos celestiales.

Capturo
fantasía amena
sobre el borde del escalofrío
en el enrojecer de la hiedra
acróbata sobre piedras mudas

Te busco,
Entre jazmines y tulipanes,
campos llenos de recuerdos,
de pasión hacia un cuerpo,
que retozaba en los trigales

Me reclamas
en el azul de las flores de lis
tumbados sobre el grano
que en suave ondear
cosquillea deseos inconfesables

Te pienso,
magia de estar entre tus pensamientos,
saborear las mieles,
tal colibrí a sus amadas,
ninfa en tu desierto.

Me trajinas
en tu ser mujer
en la mente abrumada
de erótica seducción
me dejo conquistar
de la avispada mirada
diamante que ciega
inhibidores frenos
en el rebosar del placer

Te atraigo,
sin pudor, explorarte,
cada tallo y cada ramal
de tu cuerpo conoceré,
rutas que tú mismo,
no conoces, yo deleitare,
con aromas impunes al tiempo,
movimientos lentos,
casi dolorosos, impaciéntate.

Caricia tras caricia
me coronas
rey de tu éxtasis

Mis manos hábiles,
Acariciaran descendiente tu piel,
Acaloramiento entre nuestros cuerpos.

Beso tras beso
soberano de los acoples
que en una danza
de suspiros
traspasan piel y corazón
hasta el extremo salto
en el sufrido divino instante
que sella la unión de los cuerpos

Seguir mi danza,
entre ritmos lentos,
apasionados, sin límites,
a la vez alocados ,
sin respirar por miedo,
a cortar el fluvial,
de nuestros jugos,
entregándonos el uno al otro.

En clímax ascendente
voz y alma
cabalgan el mar
que se abre caliente
dentro de ti

© Manoli Ruiz Martin & Greg D.

& Greg D.


¿Pudor?

Desvariando he violado
el sentido común del pudor
cuando tanteé el trasero
a la bella enfermera
que gentilmente
me ofrecía la cuña.

Con la diestra la he tocado
y él se alzaba soberbio,
no sentía la fatiga
de mi fresca herida.

No me preocupaba del dolor
por aquel mágico posterior,
que pasión suscitaba
al libertino pinganillo
que no sentía la razón
de quedar quieto, quieto
luego que ha entrado la enfermera.

Encomienza a preocuparme
del dolor en el bajo vientre
que me oprime y no cede.

Solo cuando se ha ido
encomienzo a respirar
pero al pensamiento
de aquel trasero
se reavivan las penas.

Infernales y atormentadas
no queda más que la mano
para placar este tormento
que me ha cogido en un momento.

No me arrepiento,
ni tampoco me avergüenzo
porque cuando fui curado
y dado de alta del hospital
esperé la enfermera
para podérselo tocar.

La conjunción ya está toda,
la herida ya no hace más mal
finalmente la cita
fuera de la cama del hospital
ahora so yo
que la hago gritar.

© Greg D.


Locura Erótica

Velada y silenciosa caló y habló la noche
oscuridad y terciopelo cubrieron los miembros
escuché las sirenas de la locura, sonidos nuestros
nada era cierto… todo era ilusión solo yo y la noche,

locura pura conducida de placer y aceche
afán fuerte de un deseo erótico del Eros
dejé mis lengua resbalar por senos altaneros
y en la rosa de sensualidad pura, celado estuche.

Coge y nútrete de pasión, cautivada,
vístete de rojo… arma tu piel
bebe del cáliz la gana anhelada

deja todo pensamiento en el bote del aguamiel
ahora vive la pasión tuya deseada
fuertemente loca sin tabús y fiel.

© Greg D.